Noche de caminos, de desandar nuestros pasos y echar un vistazo atrás. Uno rápido, me dices. Pero no estoy de acuerdo.
Esta noche no quiero avanzar, quiero quedarme aquí quieta, ajena a todas las vidas que corren de un lado para otro.
Tan sólo este silencio que llevo tiempo buscando. Al fin calma después de una semana en que las horas de dormir apenas llegaban a contarse con los dedos de una mano. Esta quietud, este café por placer y no necesidad. Este libro, y unas mantas. Cuaderno y boli, música de fondo, que hoy sólo quiero escribir, hoy sólo quiero pararme.
Esta noche no cuentes conmigo. Esta noche no giraré al ritmo de este loco mundo. Esta noche me bajo.
Dame tu hombro. Déjame que apoye mi cabeza en él. Quiero vivir esta noche a cámara lenta, quiero poder fijarme en los detalles en los que no tengo tiempo de pararme. Quiero retroceder. Unos meses, unos días, unos años... Unas horas.
Quiero juntar todos esos instantes y saborearlos de nuevo. Quiero que por esta vez no exista el tiempo. Que no exista el ayer ni el mañana, ni tan siquiera el hoy. Que no existan las probabilidades, la incertidumbre, el dolor, ni las mariposas.
Déjame, por favor. Por esta noche, déjame para el reloj. Quiero agarrar esas agujas que marcan el ritmo de cada uno de nuestros pasos y hacerlas pedacitos. Déjame escuchar tu risa en modo "repeat" toda esta noche, y sentir como tu mirada eriza mi piel. Déjame sentir una vez más esas cosquillas, y volver a vivir el primer día que te ví, y el segundo, y el tercero.
Déjame revivivir aquel noviembre, porque tal vez fuera el mejor. Porque si hoy no estás tú... Porque si tanto ha girado el mundo desde entonces...
Déjame volver a aquel noviembre.
Déjame volver a aquel noviembre.
Aquel que vestía de blanco sus noches, que jugaba al escondite con la luna y siempre perdia, que olía a castañas asadas, a lluvia sobre el asfalto, a nostalgia de un tiempo que fue mejor.
¿Y si cualquier tiempo pasado fue mejor?
¿Qué esperanza tenemos si nos escondemos tras el ayer? ¿Si lo convertimos en una excusa para evitar el riesgo? ¿Si definimos nuestras vidas sobre lo que fuimos y no sobre lo que seremos? ¿Qué esperanza?
Déjame revivir aquel noviembre, porque tal vez fuera el mejor.
Hasta hoy...

