viernes, 6 de diciembre de 2013

Queridos Reyes Magos



Se apartó el flequillo de los ojos y agarró el lápiz con decisión. ¡¡Este año ya iba a poder escribir la carta!! Miró con cierto aire de superioridad a su hermano pequeño, a él aún tenían que escribirle la carta, era demasiado “pequeñajo” como para saber escribir.

Se arremangó la blusa, sacó la lengua fuera para concentrarse mejor y armándose de valor comenzó a escribir con la mejor de sus letras.



“Queridos Reyes Magos: este año he sido MUY buena.” (Y que me quiten lo bailao)

“En primer lugar quiero pedir…”

Y aquí nos encontramos con dos modalidades:

A)     El niño que empieza pidiendo por la paz en el mundo, el fin de las guerras, que se acabe el hambre, que los pobres ya no sean pobres, que no haya niños sin familia… Y después, la lista de regalos.

B)      En segundo lugar nos encontramos con el niño que llena unas cuantas hojas con regalos y al final del todo, para salvar un poco el “postureo” final de portarse bien (porque los Reyes lo ven todo), añade algo así como…
PD: Ah! Por cierto! Y por la paz en el mundo!! Y lo subrayan en rojo varias veces para que destaque más ese arranque de generosidad.


Estos días Pedrito escribe la carta, y Pablo, y María, y Martina y Jaime. Y Juan, y George, y Elisabeth, y Ada, y ……

Miles de niños llenan hojas  y hojas de sueños, esperanzas, ilusiones.



Me sorprende cuando a veces el listo de turno dice que estaríamos mejor sin la Navidad. Que si hay consumismo excesivo, que si el capitalismo blablablá, ¡qué venga la revolución!... En fin, que hay gente pá tó, afortunadamente.

Pero no, diciembre no el mes del consumismo extremo. No es el mes de los regalos, ni de las facturas de la luz. No es el mes de los empachos de turrón, de las borracheras del siglo, de la fiesta del año.

Diciembre es especial, no sólo para quien encuentra en este mes un sentido cristiano.


Diciembre es, sin lugar a duda, el mes del soñador.

“Queridos Reyes Magos”. Tres palabras que inician la primera carta de nuestras vidas. Los destinatarios de nuestras ilusiones y esperanzas. De creer en lo imposible, porque si de algo nunca hemos dudado es de la magia de los Reyes para hacer todo posible.



Hay una palabra que me encanta. La dices en español y tampoco es que suene especial, pero en inglés parece adquirir fuerza propia: 

-BELIEVE-


BELIEVE era lo que necesitaban en Nunca Jamás para volar.

BELIEVE es lo que necesitas al final para todo en la vida.

Diciembre: reencuentros familiares, la casa a rebosar de parientes, de alegría, de villancicos y de turrón. Visitas a belenes, campañas de Navidad para que todos disfrutemos de estas fiestas. Madrid iluminado (¡de Madrid al Cielo!)


Sí. Pero sobre todo un mes de soñar, de coger carrerilla y volar. BELIEVE.